Mostrando entradas con la etiqueta plan de negocio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta plan de negocio. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de octubre de 2012

VENEZUELA: Formación en emprendimiento estimula nuevas iniciativas de negocio

Recientemente, un estudio de Monitor Global de Emprendimiento - elaborado por el Babson College de Estados Unidos y la Escuela de Negocios de Londres - reflejó que Venezuela se ubica en el puesto 11, de 54 países analizados, en lo que a emprendimiento se refiere. 

A pesar de las adversidades que enfrenta la economía nacional, la vocación emprendedora del venezolano sigue marcando la diferencia, con un 15,4% de índice de creación de nuevos negocios que se destaca en el trabajo anglosajón. La investigación, además, arrojó que el sector privado y la academia son punta de lanza a la hora de estimular las iniciativas emprendedoras, al ofrecer programas académicos relacionados al tema.

La Universidad Metropolitana entra en este grupo de impulsores del emprendimiento en el país, pues en su misión enfatiza la formación de profesionales con capacidad emprendedora. Por esta razón, el Decanato de Postgrado de esta institución brinda a los profesionales interesados en esta área el Diplomado de estudios avanzados en Emprendimiento y Gestión de Empresas, con el que les aportará conocimientos, herramientas y contactos necesarios para definir una oportunidad de negocio y elaborar un plan estratégico exitoso.

Anafina Vargas, coordinadora de este programa, indica que una de las razones por las que se decidió abrir este diplomado “está vinculada al consenso que existe a nivel global sobre la necesidad de fomentar el desarrollo emprendedor como fuente de crecimiento productivo y aumento en el posicionamiento competitivo de cada país. En este sentido, las instituciones de educación superior tienen un rol significativo, dado que el emprendedor se forma, desarrolla y potencia”.

De este modo, “esta oferta está integrada por materias con un alto nivel académico y seminarios que implican una relación directa con actores claves en la promoción del emprendimiento en Venezuela, potenciando las posibilidades de construir redes útiles para llevar adelante las propuestas de los participantes”, explica la profesora Vargas.

Los estudiantes de este diplomado obtendrán conocimientos sobre emprendimiento y gestión de empresas; competencias para llevar adelante un negocio exitoso; posibilidad real de enriquecer su red de contactos; y un plan estratégico para el emprendimiento, elaborado en función a su realidad personal y profesional como emprendedor. Las asignaturas de este programa se dictarán dos días a la semana, de 5:30 p.m. a 8:45 p.m.; y los sábados, de 8:30 a.m. a 1:30 p.m. El único requisito de ingreso es ser profesional universitario. 

Las inscripciones para el Diplomado avanzado en Emprendimiento y Gestión de Empresas estarán abiertas hasta el próximo lunes 29 de octubre. Las clases iniciarán el lunes 7 de enero de 2013. Para más información, puede escribir a la profesora Anafina Vargas al correo avargas@unimet.edu.ve; o llamar a los teléfonos 0212-240.36.13 / 240.36.16.

miércoles, 6 de junio de 2012

El origen de una idea

En estos tiempos en los que el concepto de innovación ocupa, sin exagerar, el 90% de los escritos del management (exagerando supongo que ocupará más), nos encontramos que el 90% de dichos escritos (nuevamente sin exagerar, exagerando, serían muchos más) se dedican a lo que podemos denominar la funci3n OÉ.

Por decirlo de forma llana. El 90% de los escritos dedicados a innovación se pueden resumir en la siguiente frase: ¡¡INNOVEMOS, OÉ, INNOVEMOS, OÉ, OÉ, OÉ…!!

Es el nuevo Bálsamo de Fierabrás “con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay que pensar morir de ferida alguna” (Alonso Quijano dixit) y que, parafraseando a Cervantes servirá para que la empresa que va mal, se convierta en rentable gracias a una sabia e innovadora renovación de productos y procesos comerciales y para el que ya ha cerrado la suya sea capaz de reinventar el negocio en base a un producto revolucionario para el que existe un nicho de mercado aún virgen.

La innovación, al igual que el Bálsamo de Fierabrás, únicamente presenta un ligero invonveniente: “si a mí se me acordara de hacer una redoma del bálsamo de Fierabrás, que con sólo una gota se ahorraran tiempo y medicinas” se quejaba lastimoso D. Quijote.

En palabras modernas: si a mí se me ocurriera la idea innovadora del nuevo producto, estaríamos salvados.

¿Cómo idear algo innovador? Esa es la clave. A este punto solo llegan el 10% de los escritos que OÉ, OÉ, hablan de innovación.

Para que no se pueda decir lo mismo de éste, dos sugerencias para poder tener ideas innovadoras:

- ¡Piense! Obsesiónese con el problema. Para ser más exactos, obsesiónese con la solución. No piense en términos de problema, piense en términos de objetivo no alcanzado. Y obsesiónese. Piense, duerma, coma, sueñe, hable dándole vueltas a la situación y a las posibles soluciones. Ponga por escrito todo lo que se le ocurra, por disparatado que le parezca. La gran idea vendrá del modo más inesperado, cuando menos se le ocurra y de la forma más inopinada: durmiendo la siesta (el cerebro emite ondas alpha), en la ducha o en un baño relajante… Pero para que pueda ser posible, es preciso, previamente, focalizar el cerebro y toda su energía a un punto concreto.

- Cuestiónese todo. Como hábito mental. Las ideas originales se dan cuando se pone en cuestión el modo tradicional de hacer las cosas. Solo cuando dudas surgen respuestas nuevas.

Por último y para que lo anterior no caiga en saco roto: ¡Trabaje! Decía Picasso que procuraba que la inspiración le pillara trabajando. Toda idea por buena que parezca, si no se lleva a la práctica será un disparate surgido de la imaginación. Toda idea por extravagante que parezca si se lleva a la práctica con sentido común tiene una elevada probabilidad de convertirse en innovadora.

En definitiva, que no nos pase como a Sancho:

“Si eso hay, dijo Panza, yo renuncio desde aquí el gobierno de la prometida ínsula, y no quiero otra cosa en pago de mis muchos y buenos servicios, sino que vuestra merced me dé la receta de ese estremado licor (…) ¿Pues a qué aguarda vuestra merced a hacelle y a enseñármele? Calla, amigo, respondió Don Quijote, que mayores secretos pienso enseñarte”