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jueves, 17 de junio de 2010

Sudáfrica, entre tradición y reforma

Ferial Haffajee, redactora del Financial Times, Johannesburgo

Las mujeres están a la vanguardia del movimiento sudafricano para adaptar el derecho tradicional a la sociedad postapartheid.

Cuando el ex Presidente Nelson Mandela se casó con Graça Machel, en 1998, la ceremonia occidental fue sencilla y discreta. Pero su boda tradicional en las verdes colinas de Xunu, en el Transkei, se celebró con la pompa habitual en esas ocasiones. En una ceremonia transmitida al mundo entero, Machel fue acogida por los ancianos del clan Tembu de Mandela, que negociaron la dote de la novia, la lobola, con el linaje de los Machel en Mozambique. El episodio fue significativo sobre todo porque simbolizó un retorno del derecho consuetudinario que el régimen del apartheid había marginado.

Existe en el país una poderosa corriente para infundir autoridad, recursos y dignidad al derecho consuetudinario. El objetivo no es sólo reparar una injusticia histórica, sino restablecer la confianza en la justicia penal y el respeto del estado de derecho. El reto consiste en crear un sistema jurídico que integre el derecho común y el consuetudinario en la nueva Constitución, que consagra principios tan esenciales como la igualdad de los sexos. “La relación entre el derecho común como hermano mayor y el derecho consuetudinario como pariente pobre pertenece al pasado”, afirma el profesor Thandabantu Nhlapo, de la Comisión Jurídica de Sudáfrica. “Ambos han de apreciarse a la luz de la Constitución.”
Este proceso de armonización constituye un nuevo paso en el titánico empeño de reformar el derecho en Sudáfrica. El primero fue la abolición de las leyes del apartheid. Después hubo que reestructurar la Comisión Jurídica, dominada por jueces racistas del antiguo régimen. Ahora, la Comisión debe redactar nuevas leyes para un nuevo orden social.
En Sudáfrica, el derecho consuetudinario atravesó las mismas dificultades que en los demás países africanos con un pasado colonial. Los gobernantes afrikaners heredaron del colonizador británico un sistema jurídico dual integrado por el derecho común y el consuetudinario. Codificaron este sistema mixto en el Native Administration Act que en 1986 se convirtió en el Black Administration Act —concebido como un instrumento de división que establecía en detalle el régimen de administración separada para los negros. Según esta ley, el derecho consuetudinario se toleraba siempre y cuando no fuera contradictorio con el derecho común, en cuyo caso el primero carecía de validez.
Sin embargo, el derecho consuetudinario es tal vez la única forma de justicia que conocen muchos sudafricanos. Casi la mitad de la población vive en el campo, y hay tribunales tradicionales en más de 80% de las aldeas y también en algunos townships. Se ocupan de pleitos corrientes, robos de poca monta, litigios de propiedad y asuntos de familia. No pueden imponer multas superiores a 6 dólares y los delitos más graves son juzgados por los tribunales oficiales. Su justicia es expedita y barata: funcionan con un mínimo de formalidades y cobran menos de un dólar por audiencia. El juez se expresa en lenguaje corriente y las normas permiten que la comunidad intervenga e interrogue a los testigos. Esos tribunales están más cerca de aquéllos que no tienen medios ni tiempo para comparecer ante los tribunales oficiales de la ciudad.

La crítica de las mujeres
Pero este sistema también es criticado —en especial por las mujeres, que no pueden ser jueces y a menudo son objeto de discriminaciones como litigantes. Sin embargo, las organizaciones femeninas, agrupadas en el Movimiento de Mujeres Campesinas, han estado a la vanguardia de las acciones para que se reconozca el derecho consuetudinario y se adapte a la nueva situación. Durante los debates sobre la forma de valorizarlo también se discute cómo garantizar su imparcialidad ante los sexos, con tres prioridades: el matrimonio tradicional, los derechos de sucesión y el estatuto de los tribunales tradicionales.
Durante el apartheid, los matrimonios tradicionales no eran reconocidos legalmente. Si una pareja no tenía los medios de celebrar una boda con arreglo al derecho común, la mujer era considerada “menor de edad”, sin derecho siquiera a abrir una cuenta en la tienda de la aldea. Esas mujeres, que en su mayoría crían solas a sus hijos pues sus maridos trabajan lejos en las minas y centros industriales, “no podían comprar nada. Tenían que esperar el regreso de sus maridos para poder vender algo”, señala Likhapa Mbatha, del Centro de Estudios Jurídicos Aplicados (CALS), un grupo de reflexión sobre temas jurídicos. En vista de ello, la ley de reconocimiento de los matrimonios tradicionales fue aprobada el año pasado después de una labor conjunta de la Comisión Jurídica de Sudáfrica y el movimiento de mujeres. Para Mbatha, “se ha reconocido así que Sudáfrica está en Africa”.
Esta primera victoria enmendaba una injusticia del apartheid: el desconocimiento del derecho consuetudinario. El próximo paso es lograr su imparcialidad ante los sexos. De acuerdo con la costumbre, sólo los varones pueden heredar bienes y riquezas. La Comisión Jurídica propuso ajustar esas normas a las disposiciones no discriminatorias del derecho común. Ello no supone un cambio tan radical como parece, pues a través de una encuesta, el Cals comprobó que en muchas aldeas existen mecanismos extraoficiales para que las viudas y las hijas puedan heredar. Se espera una decisión del Parlamento sobre esta propuesta.
Una tercera prioridad es la reforma y el reconocimiento de los tribunales tradicionales. En Sudáfrica, el sistema judicial ordinario en materia criminal sufre de presupuestos cada vez más reducidos y de una mala administración, según el Fiscal en lo criminal. Nhlapo estima que el problema puede resolverse en parte ampliando las atribuciones de los tribunales tradicionales, que gozan del respeto de la población —elemento esencial de la consolidación del estado de derecho. “Hay que habilitar a los tribunales tradicionales para hacer justicia de una manera y con un lenguaje que el pueblo entiende”, señala Nhlapo, ajustándolos a la Constitución y destinando fondos a su funcionamiento. Para empezar a romper las barreras de la discriminación sexual, la Comisión Jurídica recomienda que los consejeros elegidos presidan el tribunal junto con los jefes tradicionales.
Pero las mujeres no tienen plena confianza en los jefes tribales. Por eso, en vez de que se reconozca a esos tribunales y se amplíen sus atribuciones, las mujeres preferirían que se los considere audiencias arbitrales locales. Propuesta que ha desencadenado una guerra abierta con los dirigentes tradicionales que desean, en cambio, fortalecerlos.
Las deliberaciones acerca del sistema de tribunales tradicionales continúan. El veredicto, cualquiera que sea, hará época en la historia de un país en busca de justicia.
"Donde termina la ley comienza la tiranía".
John Locke, filósofo inglés (1632-1704)

miércoles, 16 de junio de 2010

Casi medio millón de turistas ya llegaron a Sudáfrica para disfrutar del Mundial

La afluencia de visitantes está a punto de superar las expectativas de los organizadores del torneo

Pretoria (DPA). El Mundial de Sudáfrica ya atrajo a casi medio millón de turistas, superando las expectativas de los organizadores, según informó hoy Malusi Gigaba, un portavoz del Ministerio del Interior sudafricano.

“Estamos seguros de que esta cifra irá aumentando a medida que pase el Mundial”, agregó Malusi. Desde el 1 de junio ingresaron al país 456.423 turistas, según informó la Oficina de Migraciones.

Antes del Mundial, Sudáfrica contaba con el ingreso de medio millón de turistas durante todo el torneo.

Gigaba declaró que fue prohibido el ingreso de 79 personas, entre ellos, once hinchas argentinos y un británico.

lunes, 14 de junio de 2010

Locales en Sudáfrica: Negocios de la mano del fútbol.

El anfitrión del Mundial también atrae a las marcas nacionales. Los valores de los espacios se encuentran en alza.Los mundiales de fútbol generan un movimiento económico muy interesante que activa varios mercados.

Y el de Sudáfrica 2010 no es la excepción: el hecho de ser el primer encuentro de estas características en ese continente negro, le costará al país anfitrión cerca de 2500 millones de euros, pero generará un impacto en su economía por 6100 millones. Sólo las inversiones en construcciones e infraestructura (se mejoraron las líneas de transportes, las autopistas y los aeropuertos) arrojarán un saldo favorable de 4600 millones de euros. El turismo aportará ingresos de 1500 millones, según los cálculos previos.

Algunos economistas sostienen que en Sudáfrica está todo por hacerse y a sólo cuatro días del inicio del certamen, las autoridades locales creen que habrá muy buena repercusión fuera de sus límites.

Por el camino de la expansión, también las marcas argentinas orientaron su barco para llegar a ese país. Recientemente, Casa López, especializada en marroquinería fina, indumentaria y accesorios de cuero, inauguró un local en The Firs, en Rosebank, centro comercial del hotel Hyatt, en Johannesburgo.

Al respecto, Ana Villar, gerente de marketing de Casa López, explica: "El negocio está en pleno centro neurálgico del sistema bancario y comercial de la ciudad. La apertura coincide con el Mundial, pero claramente no fue ésta la razón para inaugurar en Sudáfrica, ya que es un proyecto a largo plazo. Realizamos un relevamiento de mercado y nos interesó el target afín a nuestros productos, que apunta tanto al público local de alto poder adquisitivo como a turistas".

Esta apuesta con pocos días de inauguración está en un espacio de 90 m2 más depósito, que demandó una inversión aproximada de 300.000 dólares. Se trata del desembarco de la marca en este continente, pero no en las afueras de la Argentina. Casa López tiene seis locales en Uruguay, más los cinco de nuestro país que incluyen el recién inaugurado en el Unicenter Shopping.

Acerca de la llegada a Sudáfrica, Villar detalla: "Antes de la apertura tuvimos un showroom con exhibición de artículos por seis meses, donde invitamos a líderes de opinión y el producto fue muy bien elogiado. La intención para los próximos dos años es seguir explorando Sudáfrica, y proyectamos la posibilidad de abrir otros tres locales en Ciudad del Cabo, Durban y Johannesburgo".

En el local ofrecen indumentaria en cuero ovino, valijas, bolsos de viaje, carteras y accesorios.

Otra marca argentina que estuvo presente en Sudáfrica es Caro Cuore, dedicada a la ropa interior, con un local en el Bedford Centre, en la esquina de Smith and Van Derlinde, en Johannesburgo.

También la talabartería Rossi & Caruso (firma con amplia historia que data de 1868) hasta hace poco exportó productos para comercializarlos en algunos locales de Port Elizabeth. Al respecto, María Inés Caruso, de la compañía, comenta: "Comercializábamos hacia allí monturas y accesorios de cuero. Pero ahora acordamos para trabajar carteras en cueros exóticos. No creo que inauguremos un local propio en Sudáfrica, pero sí tenemos propuestas para llegar a otras partes del mundo en el futuro inmediato. Ya estamos presente en España, además de la Argentina".

Datos prometedores

La consultora Cushman & Wakefield, que tiene presencia en muchos países, elaboró un informe de retail en Sudáfrica, que revela que las ventas sufrieron por la recesión internacional, aunque las menores tasas de interés ayudaron tanto a los retailers como a los consumidores. La disponibilidad de locales (ver precios promedio anuales en la infografía) se encuentra en ascenso, aunque el incremento del subarrendamiento ocultará este fenómeno, y se espera que el Mundial empuje el mercado en este año.

En Pretoria (donde la selección argentina de fútbol tiene establecida su área de trabajo) aún hay disponibilidad de espacios en el Menlyn Park, donde el valor anual del m2 es de 58 dólares. Mientras que en Sandton City (zona comercial de Johannesburgo) el precio anual es de 77 dólares al año, y en V&A Waterfront (área comercial de Ciudad del Cabo), el precio es de 76 dólares por m2 al año.

La mayoría de los países de Africa y Asia reportó mermas en los valores de alquiler. Bahrain, el Líbano y Sudáfrica se resistieron a esta tendencia, arrojando cada uno saludables subas del 50%, 26% y 7,5%, respectivamente.

La Fundación Export.Ar organiza lo que se llamará, desde el sábado próximo y hasta la finalización del Mundial, el Bar Temático Argentino, espacio en el que un grupo de compañías de nuestro país expondrá sus productos y, a su vez, promoverá y venderá alimentos y bebidas.

Funcionará en Mandela Square, en Johannesburgo, con el fin de acompañar la presencia del país durante la competencia. Ahí también se podrán ver los partidos de nuestra selección que integra el Grupo B.

En el lugar estarán presentes las siguientes empresas: Arcor, Havanna, La Virginia, Quilmes, Las Marías, Lipo, Lheritier, Del Turista, Gota Water, Molino Cañuelas, Soz, Terepin, La Salamandra, El Semillero, Lauquen, Hojalmar y San Ignacio. "Para la mayoría será su primera incursión en el mercado. Vamos a hacer degustaciones e invitaremos a importadores de las principales cadenas de supermercados y retailers a que nos visiten en el bar. La idea es que muchas de las marcas se transformen en proveedores estables de Sudáfrica", dice Diego Nelli, jefe de gabinete a cargo de la dirección ejecutiva de la Fundación Export.Ar.

Fuente:
Diario La Nación
Buenos Aires, Argentina.
www.lanacion.com.ar

viernes, 11 de junio de 2010

Estadio Soccer City

El Soccer City, llamado por motivos publicitarios FNB Stadium (First National Bank), es un estadio de fútbol localizado en Johannesburgo, Sudáfrica, que será sede de partidos de la Copa Mundial de Fútbol de 2010, entre los cuales estarán el partido inaugural y la gran final.
Fue construido en 1987, y disponía de 78.000 espectadores. Fue parcialmente demolido para el mundial de 2010, y su capacidad ampliada a 94.700 espectadores sentados, lo que lo convierte en el estadio más grande de África. La mayoría de los grandes acontecimientos futbolísticos de Sudáfrica se desarrollan en el FNB, ya que se adapta mejor a estos eventos que el cercano Ellis Park, donde se disputó la final de la Copa Mundial de Rugby de 1995. Soweto y el Centro Nacional de Exposiciones en Nasrec están en sus proximidades.
Una vez remodelado, volvió a ser sede de partidos internacionales de la selección de fútbol de Sudáfrica, disputando el primero de ellos contra Colombia, el 27 de mayo de 2010.

jueves, 10 de junio de 2010

Pepsi ejecuta su estrategia para enfrentar a Coca Cola en Sudáfrica 2010


Busca sobresalir ante la bebida que es patrocinadora del mundial de fútbol. La campaña se lanzó en marzo con una canción fuerte para calentar motores

Las dos compañías de refrescos más importantes del mundo se encuentran ejecutando sendas estrategias para explotar los beneficios del mundial de fútbol que se iniciará el día 11 de junio del 2010.

Es así como, mientras Coca Cola cuenta con el máximo protagonismo por ser patrocinadora del evento, su rival diseñó una campaña fuerte para enfrentarla, que según los expertos tiene todas las características del “ambush marketing” (marketing parásito), tal como explica Marketing News.

Se trata de una campaña global creada en parte por los consumidores, tal como describe la revista británica Marketing, donde el fútbol y África ocupan el centro de la propuesta, acompañada por una canción solidaria, titulada “Oh Africa”.

Además, Pepsi llevó a cabo una competición on line, planificada por MindShare, para ofrecer a los usuarios la posibilidad de cantar el tema junto con Akon, Keri Hilson y el Soweto Gospel Choir en la grabación que tuvo lugar en los estudios de Los Ángeles.

Coca Cola, por su parte, preparó una campaña global que también incluyó una canción creada ad hoc bajo el título de “Wave & Flag”. Sus acciones estuvieron centradas en las celebraciones de fans y jugadores a través de la campaña interactiva “Celebration Award”.